22.4.11

Más allá de toda pena, siento que la vida es buena hoy.

Esta entrada va a ser lo más deprimente y bajonero de la existencia, pero estoy sola en mi casa, llueve, y necesito volcar en algún lugar mis pensamientos.


Hoy es o sería, no sé bien como decirlo, su cumpleaños lo cual me hace pensar en ella un poquitito más de lo cotidiano. Y me imagino como sería ir a buscarla al colegio, ayudarla con la tarea, llevarle el desayuno en la cama y llenar la casa de globos. Ocho años, la casa estaría inundada de muñecas y peluches y te consentiría sin dudas. Me hubiese gustado presentarte a Fran, lo amarías y seguramente te complotarías con Lautaro para no dejarnos a solas...y tendrías eso tan genial de una prima de tu misma edad. Y dos primitos chiquitos para jugar y sentirte grande, para cuidarlos. Que lindo, llenarte de trenzas, supongo que tendrías el pelo lacio, no sé si me dejarías peinarte, a mi no me gustaba mucho.
Y mi imaginación da para largo, pero no quiero seguir pensando en lo que podría haber sido. Y no sé si tiene algo que ver, pero al pensar en todo esto, valoro un poco más todo lo que tengo. Doy por sentado esta cuestión tan simple de vivir, pero no es algo que todos puedan hacer, no es algo que dure para siempre ni que tengamos la certeza de tener hasta determinado punto...entonces elijo vivir con felicidad, acordandome de todo y preocupandome menos por las cosas tan terrenales o tan básicas que a veces me sacan de quicio. 

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