Me desperté con el mejor de los humores, se los juro. Ayer, después de un día monótono y aburrido (con la excepción de que ya tengo mis muy muy lindos rollers) la noche se puso más que interesante y la pasé increíble. Casi de casualidad se dio una combinación novio-amigos y más amigas que me alegraron la noche. El café que me pedí estaba muy bueno recomendable, Fran me esperó hasta que se hiciera la hora de salir siendo tan lindo como es siempre, y Punta me super sorprendió, me pareció enorme y estuvo bueno. Me habrán pisado y demás, pero a fin de cuentas, bien. Y ahora se sienten unos placenteros 19° que me permitieron dormir ocho horas clavadas hiper tapadita y con una sonrisa de oreja a oreja. Me desperté justo cuando mi mamá decía: a comeeeeeeer. Y ahora ya estoy sentada en la cama de Lauti, todavía más tapada que antes y con un pullover (siiiiiiiii) feliz, feliz, feliz.
(Ah y estuve debatiendo con mi ser interno la posibilidad de un tatuaje con las palabras live the moment tipo en cursiva en negro, pero despues vi a una mina grande con un tatuaje viejo que ni se entendia y estaba todo descolorido y perdido entre arrugas y me arrepentí...quizás en otro momento, no estaría mal)
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