23.6.11

Me doy cuenta de que vivo mucho mejor cuando no tengo ni siquiera tiempo de reflexionar. Si tengo mucho tiempo libre, me cuestiono hasta por qué respiramos, y eso les juro que puede volverse insoportable. Por otro lado, días como hoy en los que mi cerebro se aboca al estudio de lleno y no tengo tiempo de fijarme en mi ser, son mejores, menos conflictuados.
Quiero empezar el gimnasio urgentemente no me aguanto más esta inconstancia, que quede aca asentado que cuando vuelvo de las vacaciones, empiezo. Quizás antes, puede ser.

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