Me siento tan insignificante. Ver que eso le pasó a un pibe como yo, que tenía una vida tan parecida, con esa familia tan linda, esa mamá que siempre andaba con una sonrisa, el chico que hace menos de un mes cumplio dieciocho años, tenia una novia y al que se veia bien, el que iba a empezar la facultad. Tengo miedo, no sé, no quiero perder todo lo que tengo, no me gusta saber que no tenemos nada garantizado, pienso en él y se me caen las lágrimas.
Quiero pasar el resto de mi vida al lado de mi novio, me encantarian tantas cosas, poder estudiar, tener una familia, seguir viendo a mis amigas. Y ahora, veo todo tan diferente, me siento tan chiquita, tan impotente. Puede ser que todo esto que pido se cumpla, y creo con todas mis fuerzas que asi va a ser, porque eso es un motor para la vida, pero dios, me siento tan mal ahora. El pibe tenia absolutamente todo por delante, y por una idiotez como no ponerse el cinturón, se acabo todo, se rompieron tantos ideales, tantos planes para un futuro. Aaaaaaaaa la puta madre.
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